El puente sobre la cala de Aguadulce y el viaducto de Garraf se localizan en la línea ferroviaria Madrid-Barcelona, un trazado que discurre paralelo a la costa mediterránea articulado mediante una sucesión de túneles y viaductos excavados e integrados en el macizo rocoso. Ambas estructuras están conformadas por bóvedas de fábrica de ladrillo que descansan sobre pilas y estribos de sillería caliza, apoyados directamente sobre la roca.
La acción mecánica constante del oleaje ha provocado, de forma progresiva, el descalce de la cimentación y el deterioro de los zunchos de protección. Este proceso ha derivado en la degradación del hormigón y la corrosión de la armadura interna. La severidad del deterioro, constatada en las inspecciones de 2021 —que identificaron zonas con pérdida de sección y armaduras expuestas altamente corroídas—, motivó la redacción de un proyecto de reparación.
La complejidad fundamental de la actuación residió en su emplazamiento, marcado por diversos condicionantes críticos: la inaccesibilidad terrestre, la limitación de los gálibos entre los túneles adyacentes y la localización en un entorno marino catalogado como Red Natura 2000. Asimismo, resultó un reto técnico seleccionar materiales que garantizasen la durabilidad frente a un medio marino extremadamente agresivo, cuya puesta en obra fuera viable utilizando exclusivamente maquinaria ligera y con acceso exclusivamente ferroviario o marítimo.
Este sitio utiliza cookies funcionales y scripts externos para mejorar tu experiencia.
Ajustes de privacidad
Cookie Settings
We use cookies and similar technologies to ensure the proper functioning of our website, analyse website traffic and improve your browsing experience. You can choose which categories of cookies you allow. You can change your preferences at any time.
NOTA: Estos ajustes solo se aplicarán al navegador y dispositivo que estés usando actualmente.
Google Analytics 4
Google Analytics 4 to measure website usage and visitor behavior.